Recomendaciones para alérgicos

La alergia al polen (polinosis) afecta a más del 20% de la población en España. Seguir estas pautas puede reducir significativamente los síntomas durante la temporada de polinización.

Antes de salir de casa

Consulta los niveles de polen de tu zona cada mañana. En días con niveles altos o muy altos, limita la exposición al aire libre, especialmente entre las 5-10h y las 19-22h, que son las horas de mayor concentración polínica. Toma la medicación preventiva antes de salir si tu médico te la ha pautado.

Al aire libre

Usa gafas de sol envolventes para proteger los ojos del polen. Las mascarillas FFP2 filtran eficazmente los granos de polen. Evita parques, jardines y zonas con abundante vegetación en días de niveles altos. No practiques ejercicio intenso al aire libre durante los picos de polinización.

En el hogar

Ventila la casa durante 5-10 minutos al mediodía, cuando la concentración de polen es menor. Evita hacerlo a primera hora o al atardecer. Tiende la ropa en interior durante la temporada alta. Realiza lavados nasales con suero fisiológico para eliminar el polen de las fosas nasales. Considera usar un purificador de aire con filtro HEPA.

En el vehículo

Mantén las ventanillas cerradas y usa el aire acondicionado con filtro antipolen. Revisa y cambia el filtro del habitáculo regularmente. Limpia el salpicadero y las superficies interiores con un paño húmedo para eliminar el polen depositado.

Cuidados personales

Dúchate y lávate el pelo al llegar a casa para eliminar el polen acumulado. No seques la ropa al aire libre durante la temporada alta. Lava la ropa frecuentemente, ya que el polen se adhiere a los tejidos.

Medicación

Toma los antihistamínicos u otros tratamientos según la pauta de tu médico. No esperes a tener síntomas intensos para empezar el tratamiento preventivo. La inmunoterapia (vacunas para la alergia) puede ser una opción a largo plazo: consulta con tu alergólogo.

Asma y alergia al polen

¿Qué es el asma polínico?

El asma polínico es una forma de asma desencadenada por la inhalación de granos de polen. Se produce cuando la respuesta alérgica afecta a los bronquios, causando inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias. Según datos epidemiológicos, entre un 20-30% de los pacientes con rinitis alérgica desarrollan asma.

Síntomas de alerta

Los principales síntomas del asma polínico incluyen: tos seca persistente (especialmente nocturna), sibilancias o "pitidos" al respirar, sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar (disnea), que puede empeorar por la noche o al hacer ejercicio.

Tormentas y asma

El "asma epidémico por tormenta" es un fenómeno reconocido: las tormentas eléctricas pueden fragmentar los granos de polen en partículas más pequeñas que penetran más profundamente en las vías respiratorias. Esto puede desencadenar crisis asmáticas incluso en personas que habitualmente solo tienen rinitis. Precaución especial los días de tormenta tras jornadas calurosas en temporada de polinización.

Plan de acción

Si tienes asma polínico, mantén siempre a mano la medicación de rescate (broncodilatador). Evita los desencadenantes conocidos y sigue el plan de acción acordado con tu neumólogo. Realiza espirometrías periódicas para controlar la función pulmonar, especialmente antes y durante la temporada de polen.

Cuándo consultar al médico

Consulta a tu médico o alergólogo si los síntomas interfieren con tu vida diaria (trabajo, sueño, actividades), si no mejoran con antihistamínicos de venta libre, si presentas dificultad respiratoria u opresión torácica, o si los síntomas empeoran cada temporada. Un diagnóstico profesional con pruebas cutáneas (prick test) puede identificar exactamente a qué pólenes eres alérgico y orientar un tratamiento específico.

Vídeo: La Red Palinocam

Esta información es orientativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu salud, consulta con tu médico o alergólogo.

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